Dirigentes de la CSUTCB afín a Evo Morales rechazaron tener vínculos actuales con Alain Torrico, acusado por el Gobierno de coordinar supuestas acciones violentas con el expresidente para las movilizaciones de noviembre. Feliciano Vegamonte afirmó que el exdirigente minero se alejó de sus organizaciones y posteriormente se acercó al Gobierno.
El ministro Marco Antonio Oviedo presentó un esquema de presuntas comunicaciones entre Torrico, Morales y otros dirigentes. El exdirigente fue aprehendido junto a su hermano en Quillacollo, donde la Policía encontró armas de fuego, explosivos y restos óseos.
Vicente Choque sostuvo que Torrico debe responder individualmente por los hechos investigados y negó que las organizaciones sociales estén involucradas. Ambos dirigentes acusaron al Gobierno de persecución política y calificaron el caso como una “cortina de humo” para desviar la atención de los audios atribuidos a Fernando Cerimedo.



