El analista en temáticas de seguridad Samuel Montaño afirmó que existe un descontento paulatino en el Chapare entre pobladores y cocaleros obligados a custodiar a Evo Morales. De acuerdo con las declaraciones del especialista, los habitantes expresan temor ante una eventual intervención de las fuerzas de seguridad y cuestionan las desigualdades entre la dirigencia y las bases. Además, los pobladores reportan perjuicios en sus labores productivas diarias debido a las convocatorias permanentes para vigilar la zona.
Esta situación de permanente tensión impulsó debates internos en la región productora de coca sobre el futuro del resguardo al expresidente. Montaño señaló la presencia de posturas orientadas a facilitar la aprehensión de Morales si esto garantiza el mantenimiento de los cultivos de hoja de coca en el territorio. La prioridad de varios sectores de la zona se enfoca en resguardar la continuidad de sus actividades agrícolas frente al conflicto político.
Grupos vinculados al narcotráfico en la región ven en la materia prima el factor determinante para sus operaciones y consideran prescindible la figura del exmandatario. Bajo ese escenario, se plantean posibles entendimientos de pacto o neutralización para resguardar la producción agrícola del sector. Las divergencias dentro de las bases de la zona tropical marcan un cambio en la cohesión de los grupos de apoyo al líder cocalero.



