
La muerte de un trabajador de Concretec, quien se quitó la vida el sábado en medio de dificultades económicas, generó preocupación en el sector fabril boliviano. El ejecutivo de la Confederación de Fabriles, Mario Segundo Quispe, anunció que preparan acciones legales para exigir una investigación y el respeto a los derechos laborales.
Quispe afirmó que, según reportes difundidos en medios y redes sociales, Concretec acumularía hasta 20 meses de salarios adeudados. El dirigente cuestionó la falta de respuestas ante los problemas que enfrentan los trabajadores de la empresa.
El ejecutivo advirtió que las denuncias también afectan a otras compañías e incluyen incumplimientos salariales, reducción de sueldos, vacaciones forzosas y eliminación de bonos. Aseguró que los sindicatos preparan medidas para exigir el cumplimiento de las obligaciones laborales.



