El expresidente Evo Morales cuestionó las determinaciones adoptadas en el reciente ampliado de la Central Obrera Boliviana (COB), organización que decidió no sumarse a las movilizaciones convocadas en rechazo a las políticas económicas del Gobierno. Durante su programa dominical, el dirigente cocalero sostuvo que la postura de no involucrarse en asuntos políticos responde a un sometimiento hacia el capitalismo y el imperialismo.
Morales afirmó que el escenario actual representa una disputa ideológica, programática y cultural que trasciende el ámbito electoral. Asimismo, expresó su rechazo a cualquier tipo de injerencia o presencia militar extranjera en el país como medida para garantizar la soberanía nacional.
Finalmente, el exmandatario señaló que los actuales dirigentes del ente matriz de los trabajadores cuentan con el respaldo y la protección del Gobierno nacional, situación que, según su postura, limita la independencia ideológica de la organización sindical.



