La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia, en coordinación con sus 31 federaciones departamentales y regionales, convocó a un paro nacional de 24 horas para el viernes 23 de octubre. La medida de presión surge ante el rechazo a la propuesta del Gobierno nacional de descentralizar la educación pública. Los dirigentes del sector propusieron someter cualquier cambio en el modelo educativo a un referéndum nacional y llamaron a padres de familia y organizaciones sociales a sumarse a las movilizaciones.
El magisterio fundamenta sus medidas de protesta en la defensa de la educación fiscal, única y gratuita, la cual consideran una conquista histórica irrenunciable. Entre los puntos de mayor conflicto destaca la oposición al traspaso de los institutos técnicos, tecnológicos, artísticos y lingüísticos a la administración de las gobernaciones departamentales. Representantes del sector señalaron que las gobernaciones atraviesan dificultades para cubrir los servicios básicos de estos centros formativos y reafirmaron la intangibilidad del escalafón nacional.
La dirigencia magisterial advirtió sobre la posibilidad de aplicar medidas de presión de forma progresiva en caso de no recibir respuestas favorables por parte del Ministerio de Educación y la Presidencia del Estado. Las federaciones regionales preparan marchas callejeras y bloqueos de vías para la jornada del viernes como parte del plan de acción determinado por sus bases.



