Las terminales terrestres de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz registran una drástica caída en la afluencia de pasajeros luego del acuerdo entre el Gobierno y el sector transporte para elevar los pasajes interdepartamentales hasta en un 35 %. Esta actualización de precios busca compensar el retiro de la subvención estatal al diésel, medida que incrementó los costos operativos de los buses.
A pesar de la vigencia del nuevo tarifario, los operadores afirman que la falta de usuarios impide aplicar el reajuste con regularidad. En Santa Cruz y Cochabamba, la poca afluencia de viajeros frena el cobro efectivo de los nuevos montos. La escasez de clientes provocó la suspensión de varias salidas programadas hacia el interior del país, debido a que el número de pasajeros reunidos no cubre los costos de viaje.
En La Paz, dirigentes del transporte libre señalan que las tarifas transitorias ya se aplican en sus servicios. Sin embargo, en la mayoría de los puntos de desembarque del eje nacional, la medida genera incertidumbre entre las empresas del sector, las cuales enfrentan una disminución de ingresos por la falta de demanda.



