El exministro de Relaciones Exteriores, Diego Pary, criticó la distribución de roles dentro del gabinete durante los eventos de la Asamblea General de la ONU. En sus declaraciones, el exdiplomático afirmó que el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, asume funciones propias del área diplomática, situación que desplaza al canciller Héctor Huanca a un segundo plano operativo en los espacios multilaterales.
Pary señaló la necesidad de mantener una clara separación de tareas en la representación del país. Según su criterio, la jefatura de Estado debe concentrarse en los eventos principales, mientras que la conducción de los bloques internacionales como el G77 más China o el grupo de países sin litoral corresponde de forma exclusiva a la Cancillería. El exfuncionario advirtió que cualquier fallo o falta de coordinación en el exterior compromete de manera directa la imagen del organismo diplomático.
A pesar de sus objeciones sobre la gestión actual, la exautoridad reconoció la trayectoria profesional de Huanca en mediación y resolución de conflictos. No obstante, enfatizó que las autoridades del Ejecutivo deben otorgar al titular de Exteriores la autonomía necesaria para dirigir la política internacional de Bolivia de manera efectiva.



