El Gobierno informó que la subvención a los combustibles representa actualmente un costo de $us 55 millones por semana para el Estado y anunció que trabaja en una política para eliminarla.
El vocero presidencial José Luis Gálvez explicó que el encarecimiento de los carburantes en el mercado internacional elevó el costo de la subvención. Además, denunció que el diferencial de precios favorece la reventa, el mercado negro y el traslado de combustible fuera del país.
El Tesoro General de la Nación elevó a Bs 6.000 millones los recursos destinados a sostener la subvención, seis veces más que los Bs 1.000 millones previstos inicialmente en julio. El acuerdo con el FMI plantea eliminarla en 2027 y contempla medidas sociales para los sectores afectados.



