El Gobierno de Rodrigo Paz se comprometió ante el Fondo Monetario Internacional a mantener un régimen cambiario flexible y avanzar hacia un esquema de tipo de cambio flotante, como parte del acuerdo de financiamiento con el organismo internacional.
Según el documento sobre las políticas económicas y financieras del Gobierno, los tipos de cambio oficial y de referencia fueron unificados para reducir distorsiones y recuperar la confianza en el mercado de divisas. Las entidades financieras podrán realizar operaciones de compra y venta de dólares a tipos negociados libremente.
El Ejecutivo también prevé limitar las intervenciones cambiarias del Banco Central, bajo reglas específicas para enfrentar condiciones desordenadas del mercado. Además, anunció una revisión del cálculo del tipo de cambio oficial bajo principios de la IOSCO y una menor utilización de la cotización del dólar como ancla nominal.



