
El Banco Central de Bolivia dispuso que los bancos múltiples y el banco público inmovilicen el 3% de determinados depósitos en moneda nacional durante 180 días, mediante la Reserva Monetaria Restringida.
Los recursos permanecerán en el BCB y no podrán utilizarse para encaje legal, garantizar operaciones ni realizar otras transacciones. La medida busca absorber liquidez del sistema financiero y es de cumplimiento obligatorio para las entidades alcanzadas.
El economista Carlos Aranda estimó que cerca de Bs 3.500 millones podrían salir temporalmente de circulación. Según explicó, la medida apunta a contener presiones inflacionarias y sobre el tipo de cambio, aunque también podría profundizar la desaceleración económica.



