Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) destinó más de 2.400 millones de bolivianos a servicios personales en 2025, donde más de 800 millones correspondieron a la Casa Matriz, según un estudio de la Fundación Jubileo. El reporte vincula este gasto con el descenso de la actividad del sector, donde la producción de gas natural descendió 56% entre 2015 y junio de 2026, mientras la de hidrocarburos líquidos bajó 63%. La entidad señala que la petrolera mantiene 11 empresas subsidiarias, siete gerencias nacionales y cinco direcciones dependientes de la Presidencia Ejecutiva, esquema que genera burocracia y duplicación de tareas.
El informe plantea trasvasar las labores de fiscalización a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para concentrar a YPFB en exploración y explotación. La propuesta sugiere transferir operaciones como refinación, transporte y logística a firmas privadas mediante contratos de servicio supervisados por el Estado. Estas medidas buscan resolver el déficit de reservas probadas, las cuales disminuyeron 54% en gas natural entre 2009 y 2023, además de contener la contracción de 74% en los volúmenes de exportación.
El plan de Jubileo insta a reformar los procesos de contratación con convocatorias públicas y evaluaciones técnicas para desvincular la gestión corporativa de intereses políticos. Aunque la petrolera estatal y sus operadoras fijaron una inversión de 600,8 millones de dólares para este año —con foco en exploración y explotación—, la fundación insiste en reestructurar el modelo de gestión. El objetivo final apunta a optimizar el gasto operativo y reducir la dependencia de insumos importados, que actualmente alcanzan el 95% en diésel y 60% en gasolina.



