Durante su audiencia de medidas cautelares por presunto enriquecimiento ilícito, el asesor político Fernando Cerimedo afirmó que su vínculo con el presidente Rodrigo Paz se limitó a una relación de amistad y consejos consultivos. De esta manera, rechazó las versiones sobre un presunto poder en el Órgano Ejecutivo y sostuvo que nunca tomó decisiones, contrató personal ni dio órdenes a los ministros de Estado.
El estratega aclaró que no forma parte de la estructura estatal y que su llegada al país respondió a la meta de establecerse legalmente con su familia y expandir sus empresas de marketing. En esa línea, sostuvo que la posibilidad de asumir una asesoría externa no se concretó debido a sus viajes constantes y a la falta de tiempo para una presencia permanente.
Respecto al dinero decomisado, Cerimedo aseguró que proviene de sus actividades privadas en Argentina y Estados Unidos tras 15 años de trabajo como consultor. Sus abogados presentaron la documentación que respalda el origen de los fondos, los cuales estaban destinados al equipamiento de una oficina en territorio boliviano y al sostenimiento de sus operaciones empresariales.



