El transporte pesado departamental anunció que retomará las medidas de presión si el Gobierno no soluciona el desabastecimiento de diésel en las estaciones de servicio. El dirigente del sector, Silvestre Susaño, confirmó que otorgaron un plazo de 15 días a las autoridades nacionales para normalizar la distribución del carburante.
La escasez de combustible redujo la capacidad operativa del rubro, por lo que actualmente solo opera entre el 30% y el 40% de las unidades. La dirigencia remarcó que las filas persistentes en los surtidores afectan de manera directa la prestación del servicio y generan perjuicios económicos en la cadena logística.
El sector también rechazó el Decreto Supremo 5676, que fija un costo de hasta 18 bolivianos por litro de diésel para grandes consumidores. De acuerdo con Susaño, el incremento en la estructura de costos impactará en el precio final de los bienes básicos y afectará el bolsillo de la población.



