Seguidores de Evo Morales reinstalaron vigilias y puntos de control en las principales carreteras del trópico de Cochabamba para evitar la ejecución de una orden de aprehensión contra el exmandatario, procesado por un caso de trata de personas. El dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Vicente Choque, confirmó la movilización de las bases en la región y justificó la medida por el supuesto despliegue de operativos gubernamentales en la zona.
Las medidas de seguridad se concentran en la localidad de Lauca Ñ, donde los manifestantes mantienen torres de vigilancia, barricadas y personas armadas con lanzas. Choque denunció que las fuerzas de seguridad utilizan vehículos de transporte interdepartamental y ambulancias para ingresar al territorio sin ser detectados.
En paralelo a la tensión en las carreteras, Morales acusó al argentino Fernando Cerimedo de planificar un atentado en su contra. Cerimedo cumple detención preventiva por una denuncia de intento de feminicidio interpuesta por Nadia Beller.



