Cocaleros afines a Evo Morales instalaron vigilias en distintos puntos del trópico de Cochabamba, incluido el acceso a la Novena División del Ejército en Villa Tunari, tras denunciar un supuesto plan para atentar contra el expresidente.
Morales acusó al ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, de preparar un operativo para acabar con su vida y afirmó que recibió información de policías y militares, aunque no presentó pruebas. Los movilizados se declararon en “estado de emergencia permanente” y señalaron que el supuesto plan busca detener a Morales.
Justiniano negó las acusaciones y afirmó que nunca preparó, ordenó ni autorizó acciones contra el expresidente. El ministro señaló que existen órdenes judiciales de aprehensión vigentes contra Morales y pidió que cualquier prueba sobre las denuncias sea presentada ante el Ministerio Público.



