Amador Méndez, buscado por las autoridades bolivianas por su presunta participación en el reclutamiento de ciudadanos para la guerra entre Rusia y Ucrania, afirmó que fue utilizado y negó haber reclutado personas para combatir. Según su versión, facilitó el viaje de 11 bolivianos bajo la promesa de realizar un entrenamiento militar.
Méndez sostuvo que un ciudadano ruso lo contactó y le ofreció $us 200 por cada persona que ayudara a trasladar, aunque aseguró que nunca recibió ese dinero. Explicó que dos de sus sobrinos le entregaron Bs 500 cada uno por ayudarles a conseguir trabajo y afirmó que los 11 bolivianos firmaron en Bolivia un contrato que señalaba que viajarían para recibir entrenamiento militar.
El acusado señaló que los ciudadanos fueron enviados posteriormente a la guerra y afirmó que desconocía ese destino. También pidió la liberación de su hermano y otro familiar, quienes cumplen detención preventiva por este caso. Méndez aseguró que se entregará a las autoridades cuando mejore su estado de salud.



