El dirigente campesino David Quispe Machaca permanece a la espera de su audiencia de medidas cautelares luego de su aprehensión el pasado viernes. La Fiscalía General del Estado activó una investigación en su contra por las movilizaciones y bloqueos de vías que, durante más de 50 días, desabastecieron de alimentos, medicamentos e insumos básicos a la ciudad de La Paz y a otras regiones del país.
La acusación formal del Ministerio Público atribuye a Quispe la presunta comisión de cinco delitos: instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, terrorismo, atentados contra la seguridad de los medios de transporte y atentados contra la seguridad de los servicios públicos. Este proceso judicial cuenta con el antecedente de Vicente Salazar, líder de la Federación de Campesinos Túpac Katari, quien ya cumple detención preventiva por seis meses bajo la misma causa.
Por su parte, la defensa técnica del aprehendido, liderada por el abogado Rodrigo Gutiérrez, descartó que su cliente recurra al derecho al silencio y confirmó que prestará declaración ante las autoridades judiciales para demostrar su inocencia. El jurista calificó de subjetiva la imputación fiscal y aseguró que el dirigente campesino nunca convocó al uso de armas ni al desconocimiento del gobierno constitucional.



