El Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5644, que autoriza de manera excepcional a personas naturales y jurídicas privadas a importar diésel y gasolina para consumo propio o comercialización en el mercado interno. La norma establece que los combustibles importados se venderán a precios de mercado.
El decreto dispone que el diésel y la gasolina importados no podrán mezclarse con los carburantes subvencionados que distribuye YPFB. Además, la importación requerirá autorizaciones previas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y del Viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas.
La normativa también establece las condiciones para la comercialización según el volumen importado y permite mezclar los carburantes importados con aditivos de origen vegetal producidos en el país. El Ministerio de Hidrocarburos y Energías emitirá la reglamentación correspondiente.



