Un contingente de policías y militares sufrió agresiones con piedras en el sector de la Apacheta mientras avanzaba para habilitar un corredor humanitario en la carretera La Paz – Oruro. Los movilizados se replegaron a un costado de la vía principal y atacaron las patrullas operativas y los vehículos oficiales de las autoridades de Gobierno. Tras los momentos de tensión, las fuerzas del orden lograron atravesar este punto para asegurar el tránsito de suministros esenciales.
Los incidentes se replicaron en el sector de Ventilla, en la ciudad de El Alto, donde los civiles también lanzaron piedras contra los uniformados y la maquinaria pesada de limpieza. La Policía Boliviana utilizó agentes químicos para dispersar a las personas que resistían la liberación de la ruta interdepartamental. Los reportes oficiales situaron el inicio de estos enfrentamientos al promediar las ocho y media de la mañana.
Por su parte, los manifestantes de la zona de Senkata retomaron los puntos de bloqueo poco tiempo después del paso de la caravana del operativo estatal. Esta acción obstaculizó nuevamente la libre circulación vehicular en el sector, a pesar del retiro previo de los escombros que cortaban la transitabilidad sobre el asfalto.



