Un grupo de pobladores reinstaló el bloqueo en el sector de Senkata, en la urbe de El Alto, poco después del paso del operativo Banderas Blancas, una movilización policial y militar que busca habilitar un corredor humanitario en la ruta hacia Oruro. Las personas regresaron a la vía para concentrarse e impedir de nuevo la libre transitabilidad, a pesar del trabajo previo de maquinaria pesada que retiró escombros del asfalto.
Ante la concentración de los manifestantes, los efectivos de la Policía Boliviana recurrieron al uso de agentes químicos para dispersar la protesta. Sin embargo, los civiles opusieron resistencia y sumaron más apoyo con el paso de los minutos. Choques similares ocurrieron en los sectores de Ventilla y Apacheta, donde los movilizados atacaron con piedras a los uniformados y a los equipos de limpieza pesados.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó horas antes que el propósito de esta intervención gubernamental se centra en abrir el paso en las carreteras interdepartamentales mediante el diálogo con los sectores movilizados, con la consigna explícita de evitar confrontaciones en los puntos de conflicto.



